
Dirigida por Yorgos Lanthimos y estrenada con el título original Poor Things, esta película de 2023 combina ciencia ficción, humor negro y drama existencial para contar la historia de Bella Baxter, una mujer que vuelve a la vida de forma experimental gracias a un excéntrico científico. Con estética surrealista y un enfoque irreverente, la cinta se convierte en una exploración audaz sobre identidad, libertad y autodescubrimiento.
La trama sigue a Bella (Emma Stone), una mujer reconstruida física y mentalmente tras un experimento del Dr. Godwin Baxter (Willem Dafoe). Inicialmente con comportamiento infantil, Bella comienza un acelerado proceso de aprendizaje emocional, intelectual y sexual mientras intenta comprender su propia existencia. A medida que crece, desafía normas sociales y morales, convirtiéndose en una figura impredecible y revolucionaria.
La película presenta un universo visualmente exagerado, con ciudades distorsionadas, arquitectura ecléctica y escenarios que mezclan lo victoriano con lo futurista. Esta estética intencionalmente artificial refleja la percepción limitada e inocente de Bella, mostrando cómo el mundo se expande y se deforma conforme ella adquiere conciencia y autonomía, convirtiendo el entorno en un espejo de su propio desarrollo.
Uno de los temas centrales es la autonomía sobre el cuerpo y el deseo, abordado sin tabúes y desde la perspectiva del despertar personal. Bella rechaza estructuras patriarcales, convenciones sociales y contratos morales impuestos por quienes intentan controlarla. La película utiliza humor provocador, filosofía existencial y sátira para hablar de emancipación emocional e intelectual.
Emma Stone ofrece una actuación transformadora, interpretando distintas etapas de desarrollo con precisión física y emocional. Willem Dafoe compone un científico deformado pero paternal, mientras Mark Ruffalo encarna a un abogado hedonista que intenta manipular a Bella sin lograr dominarla. Cada personaje representa un tipo de poder, control o influencia que ella termina desafiando.
La dirección mantiene el sello del realizador: diálogos incómodos, humor absurdo, crítica social y personajes que bordean lo grotesco. Sin embargo, aquí el enfoque es más emocional y expansivo que en trabajos previos, permitiendo una narrativa menos fría y más liberadora. El resultado es una mezcla de fantasía, filosofía, sexualidad y sátira política poco común en el cine contemporáneo.
Pobres criaturas es una película atrevida, extravagante y profundamente crítica que combina belleza visual con reflexión social. No es convencional ni apta para todos los gustos, pero destaca por su creatividad, su mirada feminista y su capacidad para romper moldes narrativos. Un viaje extraño y transformador sobre lo que significa ser humano y elegir quién queremos ser.