
Dirigida por Gil Kenan y estrenada con el título original Ghostbusters: Frozen Empire, esta película de 2024 continúa la saga moderna iniciada por Afterlife, llevando la acción nuevamente a Nueva York y recuperando el equilibrio entre nostalgia ochentera, humor sobrenatural y aventura familiar. La historia sigue a la familia Spengler mientras se une a los cazafantasmas veteranos para enfrentar una nueva entidad ancestral capaz de desatar una era glacial de terror. La cinta expande el legado de la franquicia combinando mitología antigua, tecnología paranormal y emociones intergeneracionales.
Tras los eventos de la entrega anterior, los protagonistas abandonan el entorno rural para regresar a la clásica sede: el icónico cuartel de bomberos donde nació la leyenda. El regreso a Manhattan reaviva conexiones con los miembros originales y coloca a la nueva generación frente a las amenazas que construyeron la reputación del equipo décadas atrás. La ciudad no solo sirve como escenario, sino como parte del conflicto, con calles congeladas, apariciones fantasmales y caos urbano que exige respuestas rápidas.
El antagonista principal es una entidad ancestral cuyo poder no se limita a posesiones o sustos aislados, sino a provocar una ola sobrenatural que amenaza con congelar la vida en la Tierra. Su energía transforma fantasmas en criaturas más agresivas y eleva la escala del conflicto hacia una posible catástrofe global. Esta presencia vincula mitología antigua con tecnología paranormal, haciendo que la ciencia de los cazafantasmas necesite evolucionar para enfrentarse a fuerzas más allá del entendimiento moderno.
Phoebe Spengler continúa como eje emocional e intelectual de la historia, tratando de encontrar su lugar dentro del equipo y equilibrar vida personal con el deber heredado de su abuelo. Sus habilidades científicas la hacen pieza clave en la batalla, pero también enfrenta dilemas sobre responsabilidad, identidad y pertenencia. La dinámica familiar profundiza en el nexo entre generaciones, mostrando que el heroísmo no es solo cazar espectros, sino aprender a cargar con lo que significa ser parte del legado.
La película introduce nuevos artefactos, mejoras en el equipo clásico y laboratorios modernizados donde ciencia experimental y conocimiento paranormal se combinan. Los avances expanden las posibilidades del universo narrativo, desde trampas mejoradas hasta vehículos adaptados para condiciones extremas. El enfoque tecnológico mantiene el espíritu original de inventiva casera, pero con un tono contemporáneo orientado a exploración científica y expansión del folklore.
El tono retoma elementos que hicieron icónica a la franquicia: comedia natural, sarcasmo, sustos ligeros y acción con ritmo ágil. Las secuencias visuales mezclan efectos prácticos con CGI para mantener la esencia tangible de los fantasmas. La presencia de personajes veteranos funciona como homenaje sin restar protagonismo a la nueva generación, logrando equilibrio entre nostalgia y frescura, clave para mantener vivo un universo tan querido.
Ghostbusters: Apocalipsis fantasma es una entrega pensada tanto para fans clásicos como para un público joven que descubre la saga. Amplía el universo, refuerza el legado familiar y establece bases para nuevas historias sin perder el espíritu original de comedia sobrenatural. Una aventura que celebra pasado y presente, recordando que siempre habrá nuevos fantasmas por atrapar y nuevas generaciones listas para tomar el equipo.