
Dirigida por Kim Hye-young y estrenada en 2025 con el título original Oneul Bam, Segyeeseo Yi Sarangyi Sarajinda Haedo, la historia presenta una relación tan delicada como dolorosa. Kim Jae-won (Choo Young-woo) es un estudiante de secundaria que vive una rutina gris, atrapado en días que parecen repetirse sin emoción. Su mundo cambia cuando conoce a Han Seo-yeon (Shin Si-ah), una chica que padece amnesia anterógrada: cada noche, sus recuerdos desaparecen y cada mañana despierta en un presente que debe reconstruir desde cero.
Para Seo-yeon, el amor no puede apoyarse en la memoria. Necesita notas, grabaciones y pequeños recordatorios que le expliquen quién es y quién es él. Jae-won entiende pronto que amar a alguien así implica aceptar que cada jornada comienza desde el principio. No hay acumulación de recuerdos, solo la decisión constante de volver a elegir.
Lo que para otros sería una vida escolar común, para ellos se convierte en un desafío emocional permanente. Las conversaciones sencillas adquieren un peso distinto cuando pueden ser olvidadas en cuestión de horas. La película construye su fuerza en esos momentos íntimos donde una mirada o una sonrisa tienen más valor que cualquier promesa futura.
La condición de Seo-yeon no solo afecta la relación, también su identidad. Vive con la incertidumbre de no saber cuánto de sí misma logra conservar. Mientras tanto, Jae-won enfrenta el temor más silencioso: ser borrado cada noche. Ese conflicto interno convierte la historia en algo más profundo que un romance juvenil.
Figuras como Choi Ji-min (Jo Yeo-jung) y Kim Seong-hyeon (Jo Han-chul) aportan una mirada más madura al entorno de los jóvenes, representando la preocupación y la incomprensión de quienes no pueden intervenir en un sentimiento que desafía la lógica. Incluso Jeong Tae-hoon (Jin Ho-eun) influye en el equilibrio frágil que rodea a la pareja.
Aunque nuestro amor se desvanezca esta noche no busca grandes giros dramáticos, sino una emoción constante y honesta. Plantea una pregunta sencilla pero poderosa: si supieras que cada día podrías ser olvidado, ¿seguirías amando con la misma intensidad? Su cierre apuesta por la esperanza silenciosa, recordando que el amor verdadero no siempre depende de la memoria, sino de la voluntad de permanecer.