
Dirigida por Alberto Corredor y estrenada con el título original Baghead, esta película de 2023 mezcla terror sobrenatural con drama emocional, enfocándose en una misteriosa entidad capaz de tomar la forma de personas fallecidas durante un breve periodo de tiempo. La historia sigue a una mujer que hereda un viejo edificio y descubre que este esconde un secreto oscuro: una criatura oculta en el sótano puede traer de regreso a los muertos, pero cada encuentro tiene un costo devastador. La cinta explora culpa, duelo y manipulación psicológica mediante un enfoque íntimo y perturbador.
La protagonista hereda un inmueble antiguo tras la muerte de su padre, un lugar deteriorado y cargado de misterio. Lo que inicialmente parece un problema financiero se transforma en una responsabilidad macabra cuando descubre que el edificio funciona como espacio ritual donde personas desesperadas pagan para ver de nuevo a sus seres queridos. Este lugar no es solo escenario, sino parte fundamental del pacto que sostiene a la entidad.
La criatura conocida como Baghead tiene la habilidad de adoptar el rostro de los muertos, ofreciendo a los vivos una oportunidad temporal para despedirse o pedir respuestas. Sin embargo, la transformación no es una resurrección real, sino una imitación inquietante que mezcla recuerdos, fragmentos de identidad y manipulación sobrenatural. Su existencia atrae a personas vulnerables, convirtiendo el duelo en una herramienta peligrosa que la entidad usa para fortalecerse.
La película profundiza en la psicología de quienes buscan respuestas más allá de la muerte. Los visitantes del sótano llegan con culpas, secretos o heridas emocionales no resueltas, y la entidad se aprovecha de esas debilidades. La protagonista se ve atrapada entre aceptar la responsabilidad de controlar el ritual o romper el ciclo, enfrentando su propio pasado e intentando no repetir los errores de quienes administraron ese lugar antes que ella.
La dirección apuesta por espacios cerrados, sombras intensas y una estética cruda que resalta la decadencia del edificio. Más que sustos ruidosos, la película utiliza tensión sostenida, silencios, gestos inquietantes y conversaciones cargadas de doble intención. Las apariciones de la entidad son inquietantes por su aspecto irregular y por la manera en que reproduce voces y miradas que parecen humanas, pero no lo son.
A medida que la protagonista se involucra, comprende que Baghead no busca ayudar a nadie, sino perpetuar un ciclo de dolor. Los encuentros se vuelven más violentos, las apariciones más agresivas y el límite entre imitación y posesión se difumina. La historia evoluciona desde curiosidad ritual hasta confrontación directa, mostrando que intentar controlar a la entidad es tan peligroso como liberarla por completo.
Baghead: Contacto con la muerte es una película ideal para quienes disfrutan terror psicológico con criaturas sobrenaturales, atmósferas claustrofóbicas y temas emocionales profundos. Su enfoque no se limita al miedo visual, sino que indaga en lo que somos capaces de hacer cuando el dolor nos supera. Una historia inquietante sobre pérdida, tentación y el precio de querer una última conversación con los muertos.