
Dirigida por Jeff Chan y con el título original Code 8: Part II, esta secuela de 2024 retoma la historia cinco años después de los acontecimientos del filme original (2019). En una ciudad donde las personas con habilidades especiales —los “Powers”— siguen siendo objeto de opresión, la cinta explora nuevas dinámicas de corrupción, vigilancia tecnificada y resistencia social.
La historia sitúa a Connor Reed (Robbie Amell), recientemente salido de prisión, intentando llevar una vida honesta como trabajador en un centro comunitario; mientras Garrett Kelton (Stephen Amell) ha consolidado un imperio criminal vinculado a la droga «Psyke», usando a personas con habilidades como materia prima. Cuando una joven testigo descubre evidencia crucial de abuso policial, Connor debe actuar para protegerla y exponer la corrupción detrás del sistema.
El filme expande su universo al introducir unidades K9 robóticas usadas por la policía municipal para controlar a personas con poderes, bajo el mando del sargento Kingston (Alex Mallari Jr.). Esta militarización representa un nuevo nivel de represión institucional, mientras Connor y Pavani (Sirena Gulamgaus) buscan revelar la verdad desde dentro del conflicto.
Aunque presenta secuencias de acción con habilidades especiales, persecuciones y enfrentamientos tecnológicos, la cinta mantiene un enfoque más reflexivo sobre desigualdad, vigilancia y criminalización sistemática. La historia se sostiene más en el contexto social que en el espectáculo, manteniendo el tono sobrio característico de la franquicia.
Connor enfrenta su deseo de redención, Garrett lidia con los límites morales de su liderazgo criminal y Pavani busca justicia tras la muerte de su hermano. Ningún personaje es héroe absoluto ni villano completo; todos actúan desde la supervivencia dentro de un sistema injusto, lo que aporta matices a la narrativa.
Código 8: Renegados es una secuela que evoluciona el mundo construido en la primera película, con mayor escala y ambición, aunque a veces sacrifica desarrollo emocional en favor del avance argumental. Aun así, resulta atractiva para quienes buscan ciencia ficción urbana centrada en poderes, opresión y resistencia social.