
Dirigida por Will Gluck y estrenada con el título original Anyone But You, esta comedia romántica de 2023 sigue a Bea y Ben, dos jóvenes que parecían destinados a conectar tras una cita llena de química, pero cuya relación se rompe abruptamente por malos entendidos y orgullo. Años después, ambos vuelven a reencontrarse en un escenario completamente distinto: la boda de amigos en común que los obliga a convivir nuevamente. La cinta retoma la dinámica de enemigos a amantes con un enfoque moderno, vibrante y con tintes de humor atrevido.
Lo que promete ser un evento familiar común se convierte en una tormenta emocional cuando la familia y los amigos notan la tensión entre ambos. Para evitar dramas y comentarios incómodos, Bea y Ben deciden fingir ser pareja, creando una alianza temporal que se convierte en terreno fértil para contradicciones, celos y reconciliaciones involuntarias. El viaje, ambientado en escenarios tropicales y festivos, sirve como catalizador para reavivar lo que alguna vez estuvo latente.
La película explora el choque entre dos personalidades fuertes: Bea busca estabilidad emocional tras decisiones difíciles, mientras Ben intenta protegerse de una conexión que lo dejó con heridas internas. Su relación pasa de tensión pasiva a competencia abierta, y luego a complicidad genuina. La cinta retrata cómo la atracción puede sobrevivir a la decepción, y cómo el orgullo puede ser el verdadero enemigo del amor.
El tono de la película mezcla comedia física, diálogos con doble sentido y situaciones incómodas que rondan lo caótico. Las interacciones entre personajes secundarios, la presión social y los momentos exagerados dan al filme un estilo juvenil y desenfadado. La narrativa no se toma demasiado en serio, apostando por diversión, energía romántica y un ritmo ligero más que por reflexiones profundas.
Más allá de la comedia romántica tradicional, la historia aborda la influencia de los demás sobre las relaciones: expectativas familiares, comentarios externos y la necesidad de agradar o encajar. Los protagonistas deben definirse no solo frente al otro, sino frente a un círculo social que opina constantemente sobre su vínculo, lo que añade capas de presión emocional a la trama.
La película se sostiene gracias al carisma de sus protagonistas y la química visible en pantalla, lo que impulsa tanto los momentos románticos como los cómicos. La puesta en escena aprovecha locaciones luminosas, vestuarios veraniegos y escenas festivas que refuerzan el tono despreocupado del relato. El resultado es una experiencia visual y emocional orientada a la diversión y el entretenimiento.
Con todos menos contigo no busca reinventar el género, pero ofrece una propuesta fresca, moderna y cargada de humor para quienes disfrutan de historias con tensión romántica, reencuentros y segundas oportunidades. Es ideal para ver en pareja, con amigos o en una noche relajada, recordando que a veces el amor no surge cuando todo está en orden, sino cuando menos lo esperamos.