
Dirigida por Sam Esmail, Dejar el mundo atrás (título original: Leave the World Behind) es un thriller psicológico y apocalíptico estrenado en 2023, basado en la novela de Rumaan Alam. Producida por Barack y Michelle Obama, la película propone un retrato perturbador del colapso moderno, donde la tecnología falla, la comunicación desaparece y la paranoia comienza a gobernar. Con un elenco estelar y una atmósfera asfixiante, el filme sumerge al espectador en un misterio que crece minuto a minuto.
La historia sigue a Amanda (Julia Roberts), quien decide llevar a su familia a una lujosa casa de vacaciones para desconectarse del mundo. Lo que parecía un descanso perfecto da un giro inquietante cuando, en plena noche, dos desconocidos tocan a la puerta: G.H. (Mahershala Ali) y su hija Ruth (Myha’la), afirmando ser los dueños de la propiedad.
Con un apagón masivo extendiéndose por todo el país y sin señales de qué está pasando en el exterior, la desconfianza entre ambos grupos crece. Sin internet, sin noticias y con comportamientos extraños a su alrededor, pronto todos comienzan a preguntarse si el peligro proviene del otro… o del mundo mismo.
A lo largo de la película, eventos inexplicables —animales desorientados, ruidos ensordecedores, tecnología fallida y caos sin explicación— comienzan a rodearlos. Esmail construye un clima de incertidumbre constante, donde cada pista añade más preguntas que respuestas. El miedo se vuelve psicológico, sutil y profundamente humano, revelando cómo reaccionamos cuando la civilización parece derrumbarse.
El elenco es uno de los grandes pilares del filme. Julia Roberts encarna a una mujer ansiosa y desconfiada, mientras que Mahershala Ali aporta calma, misterio y una sensibilidad que equilibra la paranoia. Ethan Hawke complementa con naturalidad la dinámica familiar, y Myha’la destaca por su energía desafiante. Las interacciones entre todos ellos dan forma a un ambiente cargado de sospechas, miedos y vulnerabilidad.
Sam Esmail emplea movimientos de cámara fluidos, planos abiertos y un diseño sonoro inquietante que potencia la sensación de aislamiento. La fotografía juega con colores fríos y contrastes extremos, mientras que los encuadres exagerados generan una sensación de descontrol. Cada elección estética contribuye a convertir lo cotidiano en algo peligroso y desconocido.
Dejar el mundo atrás (2023), o Leave the World Behind, es un thriller angustiante que combina misterio, crítica social y terror psicológico. Sin caer en lo obvio, plantea una hipótesis escalofriante: lo más aterrador no es el desastre mismo, sino no saber qué lo provoca. Ideal para quienes disfrutan de historias inquietantes, reflexivas y cargadas de tensión.