
Dirigida por Mick Jackson, El guardaespaldas (título original: The Bodyguard) (1992) es un drama romántico que mezcla suspenso, música y una historia de amor improbable entre dos mundos opuestos. Protagonizada por Kevin Costner y la inolvidable Whitney Houston en su debut cinematográfico, la película se convirtió en un fenómeno cultural gracias a su química, su emotividad y una banda sonora que trascendió décadas.
El protagonista es Frank Farmer (Kevin Costner), un exagente del Servicio Secreto conocido por su disciplina, profesionalismo y estrictas reglas personales. Contratado para proteger a una famosa cantante amenazada por un acosador, Frank se enfrenta no solo a un peligro real, sino también a un mundo lleno de cámaras, fama, caprichos y presiones mediáticas que chocan con su estilo de vida reservado.
Rachel Marron (Whitney Houston) es una superestrella en la cima de su carrera, pero bajo los reflectores esconde miedo, estrés y una vulnerabilidad que pocas personas ven. La relación entre ella y Frank comienza con tensiones, malentendidos y choques de carácter, pero poco a poco ambos desarrollan un vínculo profundo que mezcla respeto, protección y un amor imposible de ignorar.
La película no solo se centra en el romance, sino también en el suspenso. Un acosador obsesionado envía amenazas cada vez más inquietantes, lo que obliga a Frank a reforzar la seguridad y a tomar decisiones que afectarán tanto la vida profesional como personal de Rachel. Este peligro latente añade tensión constante y mantiene la intriga durante toda la trama.
La conexión entre Costner y Houston es uno de los pilares del filme. Su interacción combina dureza y suavidad, creando momentos románticos que se volvieron parte de la cultura pop. Además, la actuación de Houston aporta fuerza emocional y demuestra su capacidad para brillar tanto en lo musical como en lo dramático.
Uno de los mayores legados de El guardaespaldas es su música. Canciones como “I Will Always Love You” —interpretada magistralmente por Whitney Houston— se convirtieron en éxitos globales y en parte esencial de la identidad de la película. La banda sonora fue un fenómeno mundial, aún recordada como una de las más exitosas en la historia del cine.
El guardaespaldas sigue siendo un referente del cine romántico de los 90 por su mezcla de acción, drama, música y sentimientos intensos. Con una historia emotiva, actuaciones sólidas y una banda sonora eterna, es una película ideal para quienes disfrutan del romance con un toque de suspenso y personajes inolvidables.