
Dirigida por Antoine Fuqua, El justiciero 2 (título original: The Equalizer 2) marca el regreso de Denzel Washington como Robert McCall, el exagente secreto que ahora vive en las sombras ayudando a los indefensos. Es la primera secuela en la carrera de Washington, y vuelve a unirlo con Fuqua para una historia más introspectiva, que combina acción metódica, drama personal y una profunda reflexión sobre la moralidad, la venganza y la redención.
La trama nos muestra a Robert McCall trabajando como conductor de transporte en Boston, llevando una vida aparentemente tranquila mientras sigue ayudando en secreto a personas en peligro. Sin embargo, su paz se ve rota cuando su amiga y excompañera de la CIA, Susan Plummer (Melissa Leo), es asesinada durante una misión en Bruselas. McCall, movido por la pérdida y la lealtad, decide investigar el caso y descubre una conspiración que lo enfrenta a antiguos aliados convertidos en enemigos. Lo que sigue es una cacería implacable en la que McCall desata nuevamente su particular sentido de la justicia.
Denzel Washington vuelve a ofrecer una actuación poderosa, equilibrando serenidad con intensidad. Su interpretación de McCall es más humana y melancólica que en la primera entrega: un hombre marcado por la soledad que encuentra propósito en ayudar a los demás. Melissa Leo aporta calidez y sabiduría en su breve pero crucial papel, mientras que Pedro Pascal destaca como Dave York, un antagonista complejo que refleja el pasado y los dilemas morales del protagonista. El elenco de apoyo, que incluye a Ashton Sanders como un joven artista en busca de redención, añade profundidad emocional al relato.
Antoine Fuqua mantiene su estilo visual elegante y sobrio, alejándose del exceso para centrarse en el ritmo y la tensión. Las secuencias de acción, rodadas con precisión quirúrgica, reflejan la meticulosidad y frialdad de McCall. La escena final, ambientada en un pueblo costero azotado por una tormenta, es un despliegue de dirección visual y tensión sostenida. El montaje pausado y el uso del silencio intensifican la sensación de peligro inminente, logrando un equilibrio entre espectáculo y realismo.
La banda sonora de Harry Gregson-Williams vuelve a acompañar el viaje del protagonista con un tono oscuro y melancólico. Los acordes electrónicos y las percusiones intensas refuerzan la dualidad emocional de McCall: el hombre tranquilo que se convierte en un depredador letal cuando la injusticia lo llama a actuar. El diseño sonoro, lleno de respiraciones contenidas y ecos urbanos, convierte cada enfrentamiento en una experiencia inmersiva.
El justiciero 2 (2018) —The Equalizer 2— amplía el universo del héroe silencioso de Fuqua y Washington, profundizando en su humanidad y su sentido moral. Más reflexiva que su predecesora, esta secuela combina acción brutal con emoción genuina, mostrando que la redención y la justicia no siempre caminan de la mano. Antoine Fuqua ofrece un relato visualmente impecable y emocionalmente resonante, mientras que Denzel Washington consolida a Robert McCall como uno de los justicieros más memorables del cine moderno.