
Dirigida por Guy Ritchie, El pacto (título original: The Covenant) es un intenso thriller bélico protagonizado por Jake Gyllenhaal y Dar Salim. Alejándose de su característico estilo de acción frenética y humor irónico, Ritchie entrega una historia profundamente humana sobre el sacrificio, la lealtad y la gratitud en medio del caos de la guerra. Ambientada en Afganistán, la película combina tensión, emoción y realismo en un relato que honra la valentía de quienes luchan no solo por sobrevivir, sino también por cumplir una promesa.
La historia sigue al sargento del ejército estadounidense John Kinley (Jake Gyllenhaal), quien lidera una unidad encargada de rastrear explosivos en Afganistán. Durante una emboscada, su intérprete local Ahmed (Dar Salim) lo salva con gran riesgo para su propia vida, cargándolo a través del desierto hasta ponerlo a salvo. De regreso en su país, Kinley descubre que Ahmed y su familia siguen atrapados en territorio enemigo, perseguidos por los talibanes. Movido por la culpa y la gratitud, decide regresar en solitario para cumplir su promesa: rescatar al hombre que le salvó la vida.
Jake Gyllenhaal ofrece una actuación contenida pero intensa, interpretando a un soldado dividido entre el deber militar y la deuda moral. Su transformación emocional, del trauma al compromiso absoluto, da fuerza al relato. Dar Salim brilla como Ahmed, aportando humanidad, dignidad y coraje a un personaje que simboliza a los intérpretes afganos olvidados tras la retirada de las tropas. Juntos construyen una relación basada en el respeto mutuo y la gratitud, que trasciende fronteras y culturas.
Guy Ritchie sorprende con una dirección sobria y emocionalmente precisa. La fotografía de Ed Wild combina el calor abrasador del desierto con la crudeza del combate, mientras que la cámara en mano y los planos cerrados intensifican la sensación de peligro. La acción, aunque espectacular, nunca eclipsa la dimensión humana de la historia. Ritchie mantiene un equilibrio entre el drama bélico y la reflexión moral, ofreciendo una visión más madura y empática que en sus trabajos anteriores.
La banda sonora de Christopher Benstead utiliza percusiones tensas y melodías sobrias que subrayan el peso del sacrificio y la culpa. La música no busca el heroísmo, sino la humanidad detrás del uniforme. El silencio, en muchos momentos, se convierte en un recurso tan poderoso como cualquier estallido de acción.
El pacto (2023) —The Covenant— es una de las películas más maduras y conmovedoras de Guy Ritchie. A través de su narrativa directa y su enfoque emocional, la cinta pone rostro a la lealtad y al sacrificio olvidado de quienes arriesgaron todo por cumplir una promesa. Más allá de la guerra, es una historia sobre el valor de la palabra dada, la compasión y la humanidad compartida. Una obra poderosa que demuestra que, incluso en el infierno del conflicto, el honor puede ser el último refugio.