
Dirigida por Xavier Gens y estrenada en 2024 bajo el título original Sous la Seine, esta película francesa fusiona suspense ecológico, drama humano y el caos que provoca un depredador fuera de control en pleno corazón de París. La historia sigue a Sophia, una experta en biología marina marcada por un trauma del pasado, quien descubre que un gigantesco tiburón ha llegado al río Sena justo cuando la ciudad se prepara para un triatlón multitudinario. Mientras autoridades, voluntarios y deportistas se niegan a cancelar el evento, Sophia intenta convencerlos del peligro inminente, iniciando una carrera desesperada contra el tiempo para evitar una tragedia.
Sophia es una científica brillante pero emocionalmente quebrada por un accidente que marcó su vida y su carrera. Al reencontrarse con el depredador responsable de ese trauma, revive heridas que nunca cerraron del todo. Su lucha no es solo científica, sino profundamente personal: detener al tiburón significa enfrentarse a su culpa, a su pasado y a los errores que la persiguen. Su determinación, combinada con una fragilidad muy humana, la convierten en un personaje que se aferra a su propósito incluso cuando nadie cree en ella.
El monstruo del filme es una bestia inteligente, veloz y sorprendentemente resistente, capaz de colarse en espacios imposibles y provocar un caos absoluto. La idea de un tiburón gigante bajo el Sena genera una tensión constante: túneles, esclusas, aguas turbias y estructuras urbanas crean un entorno donde nunca se sabe desde dónde puede atacar. El contraste entre la belleza de París y la amenaza oculta bajo la superficie eleva el suspenso hasta niveles inquietantes.
La historia también evidencia cómo las autoridades se aferran a la negación para evitar escándalos, ignorando advertencias científicas en favor de la imagen pública. La tensión surge cuando el evento deportivo sigue adelante a pesar de todas las señales de alarma. Esa obstinación alimenta el desastre que Sophia intenta impedir, mostrando cómo la irresponsabilidad humana puede ser tan peligrosa como cualquier criatura monstruosa.
Las secuencias del triatlón, las búsquedas bajo el agua y los ataques repentinos generan momentos de gran impacto. El río se convierte en un escenario hostil, donde la multitud, el ruido y el movimiento constante crean un sentimiento de vulnerabilidad extrema. Xavier Gens construye escenas de acción claras, intensas y cargadas de tensión visual, logrando que cada momento bajo el agua sea una amenaza latente.
En las profundidades del Sena (2024) combina terror, drama y crítica ambiental en un relato que no solo busca asustar, sino también reflexionar sobre las consecuencias de la intervención humana en los ecosistemas. Su mezcla de suspenso urbano, emociones personales y acción contundente la convierte en una propuesta ideal para quienes disfrutan del cine de criaturas con un trasfondo más profundo. Una historia que demuestra que, a veces, el verdadero monstruo es la falta de escucha.