
Dirigida por Xu Ang y estrenada en 2023 con el título original Hachi: Wan Wan Mono Gatari, Hachiko 2: Siempre a tu lado es una reinterpretación china del clásico relato sobre la fidelidad absoluta entre un perro y su dueño. La película sigue la historia de Chen Jingxiu, un profesor de arquitectura que encuentra a un cachorro abandonado y decide cuidarlo sin saber que ese gesto marcará para siempre su vida y la del animal. A medida que pasan los años, el vínculo entre ambos se convierte en algo indestructible, hasta que el destino los separa y el fiel Hachiko comienza una espera que se volverá legendaria.
Interpretado por Feng Xiaogang, Chen Jingxiu es un hombre honesto, calmado y profundamente dedicado a su familia y a su trabajo. Su relación con Hachiko nace desde un cariño simple, casi accidental, que poco a poco se transforma en una conexión emocional que lo acompaña en cada etapa de su vida. La película retrata con sensibilidad cómo este perro se convierte en su apoyo cotidiano, su desahogo silencioso y su mayor fuente de alegría. Chen nunca imagina que aquel cachorro indefenso sería quien lo recordaría cuando todos los demás parecieran seguir adelante.
El verdadero protagonista es Hachiko, interpretado por varios perros que transmiten con gestos mínimos una fidelidad conmovedora. Su crecimiento, sus miradas, su manera de acompañar al protagonista y su capacidad para entender emociones humanas lo convierten en una figura luminosa dentro de la historia. La película muestra cómo el perro aprende las rutinas de su dueño, cómo lo espera cada día al salir del trabajo y cómo convierte ese gesto en una promesa eterna, incluso cuando el destino da un giro inesperado. Su lealtad no solo emociona: desarma.
La historia también explora el entorno que rodea a Hachiko. Vecinos, comerciantes y estudiantes observan su rutina diaria y comienzan a encariñarse con él, reconociendo en su comportamiento un nivel de fidelidad que los humanos rara vez logran mantener. El barrio, con sus cambios, alegrías y dificultades, se convierte en un segundo hogar para el perro. Cada personaje secundario aporta toques de calidez que enriquecen aún más el viaje emocional del filme.
Cuando la tragedia separa a Chen y Hachiko, la película alcanza su punto más emotivo. El perro, incapaz de entender lo ocurrido pero fiel a su última promesa, regresa día tras día al mismo lugar con la esperanza de reencontrarse con su dueño. Esa espera se convierte en un símbolo de amor puro y eterno. El paso del tiempo, las estaciones y los rostros que cambian alrededor del animal intensifican la sensación de nostalgia, mostrando que la lealtad puede sobrevivir incluso al paso de los años.
Hachiko 2: Siempre a tu lado (2023) es una película profundamente emotiva, construida con ternura, delicadeza y un respeto absoluto por la fuerza del vínculo entre humanos y animales. Con una historia sencilla pero poderosísima, invita a reflexionar sobre el amor incondicional, el valor de los pequeños gestos y la importancia de recordar a quienes marcaron nuestra vida. Una obra perfecta para quienes buscan una experiencia conmovedora, honesta y llena de corazón.