
Dirigida por Darren Aronofsky y escrita por Samuel D. Hunter, La ballena (título original: The Whale, 2022) es un drama profundamente emocional que narra la vida de un profesor de literatura recluido y con obesidad mórbida, quien intenta reconectar con su hija adolescente tras años de ausencia.
La historia se centra en Charlie (interpretado por Brendan Fraser), un hombre que apenas abandona su apartamento en Idaho, vive aislado y enseña inglés online sin mostrar su rostro. Está acompañado por su enfermera y amiga de confianza, Liz (Hong Chau), y espera la llegada de su hija distante, Ellie (Sadie Sink), con quien desea reparar el vínculo que rompió años atrás.
Brendan Fraser ofrece una actuación reconocida como una de las más emotivas de su carrera, que le valió el Óscar a Mejor Actor. Hong Chau brinda un papel intenso como la mano firme y compasiva que acompaña a Charlie, y Sadie Sink incorpora con veracidad el dolor de una hija que no entiende por qué su padre la abandonó.
Aronofsky apuesta por una puesta en escena íntima: casi toda la película sucede dentro del apartamento de Charlie, lo que refuerza la sensación de encierro y culpa. La cámara, la iluminación y el diseño ayudan a transmitir tanto la pesadez física como emocional del personaje.
Aunque fue aplaudida por muchos, la película generó críticas por su trato de la obesidad, el uso de un “fat suit” en Fraser y el enfoque que da al cuerpo del protagonista como símbolo de culpa o autodestrucción. Esto ha dado lugar a reflexiones sobre representación, empatía y estigmas en el cine.
La ballena (2022) es mucho más que una historia sobre obesidad: es una reflexión sobre el dolor, la soledad y la posibilidad de amar de nuevo. Con un guion que parte de una obra de teatro y la mano de Aronofsky en la dirección, es un drama intenso que busca conmover y cuestionar.