
Dirigida por Matt Angel y Suzanne Coote, La furia de Becky (título original: The Wrath of Becky) es la secuela directa de la sorpresiva y violenta Becky (2020). Estrenada en 2023, la película continúa la historia de su implacable protagonista, ahora más madura, endurecida y peligrosa, enfrentándose a una nueva amenaza que despierta nuevamente su instinto de supervivencia y su brutal sentido de justicia.
Tres años después de los traumáticos sucesos en la cabaña, Becky (Lulu Wilson) vive bajo una nueva identidad junto a una mujer que se ha convertido en su figura materna. Ambas intentan llevar una vida normal y silenciosa, lejos de cualquier peligro. Sin embargo, todo se rompe cuando un grupo extremista conocido como los Noble Men irrumpe en su hogar, atacándolas brutalmente y arrebatándole a Becky lo que más quiere.
La tragedia desata una nueva ola de violencia: Becky, ya no una niña, sino una adolescente fría, estratégica y letal, emprende una misión de venganza contra el grupo responsable. Los Noble Men, liderados por un hombre carismático y perturbador, subestiman por completo a la joven… y pronto descubren que se han metido con alguien dispuesto a destruirlos sin piedad.
Lulu Wilson vuelve a impresionar con un papel lleno de intensidad física y emocional. Su evolución es palpable: Becky ha dejado de ser una víctima y se ha convertido en un arma humana, calculadora y sarcástica. El elenco incluye a Seann William Scott, quien sorprende con una interpretación seria y amenazante, muy alejada de sus papeles cómicos, aportando un antagonista sólido y peligroso.
A diferencia de su predecesora, esta secuela abraza un tono más estilizado, cercano a un cómic sangriento. Las muertes son creativas, el humor negro está más presente y la película no oculta su gusto por el exceso. La dirección apuesta por colores intensos, cortes rápidos y una estética visual que combina brutalidad con un estilo casi juguetón.
La furia de Becky (2023), o The Wrath of Becky, expande el mito de la joven vengadora con una propuesta más exagerada, más sangrienta y más divertida. Becky se consolida como una de las antiheroínas más feroces del cine reciente, en una película ideal para quienes disfrutan del gore creativo, la justicia por mano propia y el caos llevado al extremo.