
Dirigida por Joachim Rønning y estrenada en 2024 con el título original Young Woman and the Sea, La joven y el mar narra la inspiradora historia real de Trudy Ederle, una joven nadadora estadounidense cuya determinación la llevó a convertirse en la primera mujer en cruzar a nado el Canal de la Mancha. Ambientada en los años 20, la película retrata un periodo donde las mujeres enfrentaban barreras sociales, deportivas y culturales que parecían infranqueables. Trudy, interpretada con una fuerza conmovedora por Daisy Ridley, lucha contra prejuicios, enfermedades y un entorno que constantemente le dice que no puede… para demostrar que el coraje nace precisamente en esos momentos.
Desde pequeña, Trudy muestra una determinación que desborda su pequeño cuerpo. Criada en una familia trabajadora, enfrenta dificultades económicas, problemas de salud y expectativas que intentan limitarla. Sin embargo, su pasión por el agua se convierte en su refugio y en el espacio donde descubre quién es. La película profundiza en su carácter: sensible, perseverante y ferozmente soñadora. A través del entrenamiento, las derrotas y los logros, Trudy se revela como un ejemplo de fuerza femenina en una época que intentaba apagarla.
El filme dedica un espacio importante al vínculo familiar. Su madre y sus hermanas representan pilares emocionales que, a pesar de las preocupaciones y los riesgos, apoyan a Trudy en su lucha por convertirse en nadadora profesional. La película muestra cómo la familia, a veces sin comprender del todo sus ambiciones, decide creer en ella, incluso cuando el mundo exterior intenta desanimarla. Estas escenas aportan calidez, humanidad y un peso emocional profundo.
La travesía hacia el Canal de la Mancha no es inmediata. Trudy enfrenta entrenadores que dudan de su capacidad, instituciones que la rechazan por ser mujer y un cuerpo que debe fortalecer hasta el extremo. Las secuencias de entrenamiento muestran cansancio, lágrimas, esfuerzo físico y una voluntad inquebrantable. Cada brazada parece un grito contra una sociedad que intenta minimizarla. Estos momentos construyen el crecimiento emocional más poderoso del filme.
La parte central de la película es la recreación del cruce del canal, una secuencia larga, angustiante y visualmente impresionante. El mar embravecido, el frío extremo, las corrientes peligrosas y la niebla interminable muestran la enorme magnitud del desafío. Trudy lucha no solo contra el mar, sino contra la extenuación, la soledad y los pensamientos que intentan quebrarla. Cada minuto transmite tensión y esperanza, convirtiendo esta parte en el corazón dramático de la historia.
La película también reflexiona sobre la lucha por la igualdad de género. Trudy se enfrenta a dirigentes deportivos que intentan impedir su participación en competencias importantes, a escépticos que dudan de la capacidad femenina y a un sistema que ve sus sueños como un peligro. Su victoria no solo es personal, sino simbólica: una prueba de que las mujeres pueden superar cualquier obstáculo, incluso aquellos construidos para detenerlas.
La joven y el mar (2024) es una película emocionante, luminosa y profundamente humana. Con una interpretación poderosa de Daisy Ridley, una dirección envolvente y un mensaje que trasciende la época, este filme rescata la historia de una mujer que cambió para siempre el deporte y la percepción del potencial femenino. Una obra que celebra la valentía real, la perseverancia y la belleza de luchar por un sueño que parecía imposible.