
Dirigida por Gary Shore, La maldición del Queen Mary (título original: Haunting of the Queen Mary) (2023) es un thriller de terror que mezcla hechos históricos, mitología paranormal y tragedias humanas relacionadas con el icónico transatlántico británico. La película explora las múltiples leyendas de apariciones y muertes ocurridas a bordo, combinando horror psicológico con terror sobrenatural y un relato fragmentado que conecta el pasado con el presente.
La historia se divide en dos líneas temporales. En la actualidad, seguimos a una familia que sube al Queen Mary para una experiencia turística, sin imaginar que el barco funciona como un portal entre los vivos y los muertos. Paralelamente, la trama transporta al pasado, durante los años dorados del crucero, cuando un misterioso asesinato desencadena una cadena de eventos marcados por violencia, celos y fenómenos inexplicables. Ambas historias terminan entrelazándose a través de fuerzas que trascienden el tiempo.
El punto fuerte de la película está en la construcción de atmósferas inquietantes: pasillos oscuros, ecos de voces, sombras en cubierta, habitaciones selladas y sucesos inexplicables que atormentan a los protagonistas. El Queen Mary es presentado como una entidad en sí misma, un lugar donde emociones intensas quedaron atrapadas y siguen manifestándose a través de espíritus que buscan justicia o venganza. El terror no solo surge de las apariciones, sino de los eventos humanos que dieron origen a la maldición.
A medida que la familia protagonista intenta escapar, descubre que el barco recrea los mismos actos violentos una y otra vez, atrapando a sus víctimas en ciclos eternos. La combinación de asesinatos brutales, accidentes sin explicación y rituales enigmáticos otorga al filme una vibra inquietante que juega constantemente con la línea entre realidad y alucinación. Cada revelación profundiza en tragedias pasadas que parecen reclamar nuevas vidas como sacrificio.
El elenco, encabezado por Alice Eve y Joel Fry, aporta una mezcla de vulnerabilidad y tensión que ayuda a sostener el misterio. Los personajes del pasado, interpretados con un tono más dramático y teatral, refuerzan la sensación de tragedia histórica, dando más peso emocional a los fantasmas que habitan el barco.
La dirección apuesta por imágenes impactantes, efectos prácticos combinados con CGI y un montaje que alterna saltos temporales de forma constante. La estética juega con luces frías, reflejos y fotografías antiguas, creando una atmósfera densa que envuelve al espectador. Si bien la narrativa puede sentirse fragmentada, el estilo visual destaca como uno de los mayores atractivos.
La maldición del Queen Mary es una propuesta ideal para quienes disfrutan del terror basado en lugares reales y cargados de historia. Con misterio, tragedia, fantasmas y una estética envolvente, ofrece un viaje perturbador que revive los mitos de uno de los barcos más famosos y escalofriantes del mundo. Una cinta inquietante que convierte el océano y el pasado en puentes hacia lo sobrenatural.