
Dirigida por Arkasha Stevenson y estrenada en 2024 bajo el título original The First Omen, esta película funciona como una precuela directa del clásico de terror The Omen, explorando el surgimiento del horror que marcaría a Damien y al mito del Anticristo. La historia sigue a Margaret Daino, una joven novicia estadounidense que viaja a Roma para servir en una orden religiosa. Lo que comienza como un sueño espiritual se transforma en una pesadilla cuando Margaret descubre una conspiración dentro de la Iglesia que busca provocar el nacimiento del mal encarnado. Entre visiones perturbadoras, rituales siniestros y secretos que nadie debería conocer, la película construye un origen aterrador que conecta con la saga de forma profunda y emocional.
Margaret es un personaje marcado por la inocencia y el deseo genuino de ayudar, pero su camino se fractura rápidamente. A medida que se enfrenta a sucesos inexplicables, su fe comienza a temblar, obligándola a cuestionar todo lo que creía sagrado. La interpretación de Nell Tiger Free aporta una sensibilidad impresionante: Margaret no es una heroína tradicional, sino una joven que intenta mantenerse firme mientras su mundo se desmorona. Su vulnerabilidad, mezclada con una fortaleza que nace del miedo mismo, la convierten en el eje emocional del relato.
La película revela una red de manipulación dentro de la Iglesia que busca moldear el futuro del mal. Sacerdotes, monjas y figuras de poder participan de un plan que borra cualquier frontera moral. La idea de que el horror nace desde instituciones que deberían ofrecer refugio añade una capa de inquietud que se siente muy real. El filme presenta la fe como un campo de batalla entre lo divino y lo corrupto, donde Margaret es testigo —y víctima— de fuerzas humanas y sobrenaturales que se entrelazan sin piedad.
La primera profecía apuesta por un terror atmosférico que mezcla imágenes religiosas, rituales ocultos y un simbolismo que incomoda desde el silencio. La dirección utiliza pasillos estrechos, sombras profundas y una Roma nocturna que parece vigilante. Las alucinaciones de Margaret, los susurros que nadie más oye y las figuras que solo aparecen un instante construyen una experiencia que va más allá del susto fácil. Cada secuencia apela a la tensión emocional más que al shock, recordando el estilo del terror clásico que se insinúa antes de mostrarse.
A medida que la verdad se revela, Margaret se enfrenta a decisiones que la desgarran emocionalmente. Los últimos minutos de la película son brutales, cargados de simbolismo y profundamente trágicos. El filme no solo explica cómo comenzó todo: también muestra cuánto dolor fue necesario para que la profecía tomara forma. La revelación final conecta de manera directa con el universo de The Omen, dejando una sensación de inevitabilidad que hiela la sangre.
La primera profecía (2024) es una película que honra al clásico original y, al mismo tiempo, ofrece una historia propia llena de terror psicológico, conspiraciones religiosas y un descenso emocional doloroso. Con una protagonista impactante, una atmósfera opresiva y un enfoque adulto del mal, se convierte en una experiencia perfecta para los amantes del horror que buscan algo más que sobresaltos. Una historia que demuestra que el inicio del mal puede ser tan aterrador como su reinado.