
Dirigida por Kevin Peaty y Christo Stamboliev, y estrenada en 2024 con el título original The Bad Guys: Haunted Heist, esta nueva entrega del universo animado de “Los tipos malos” mezcla comedia, acción y un toque de terror ligero en una aventura perfecta para la temporada de Halloween. Con humor afilado y un ritmo frenético, la historia coloca al equipo en una misión aparentemente sencilla… que pronto se convierte en un caos lleno de sustos, sospechas y secretos que nadie esperaba.
La película retoma al carismático Wolf, siempre decidido a demostrar que su banda puede ser más que un grupo de ladrones reformados. Sin embargo, cuando aceptan investigar un misterioso atraco ocurrido en una mansión abandonada, el equipo se encuentra con fenómenos difíciles de ignorar: ruidos extraños, objetos que se mueven solos y una sensación permanente de que alguien —o algo— los está observando. El líder deberá mantener a todos unidos frente al miedo… y a sus propios errores.
La cinta equilibra perfectamente el tono: ningún susto es demasiado oscuro, pero todos están cargados de energía, timing cómico y un espíritu de aventura. Snake, tarado de miedo, se convierte en el blanco de bromas constantes; Piranha no puede evitar gritar; Webs mantiene la cabeza fría mientras descubre pistas; y Shark… bueno, Shark se disfraza incluso cuando nadie se lo pide. La dinámica del grupo vuelve a brillar, recordando lo que hizo tan especial su primera aparición en cines.
El escenario principal —una casa antigua con una historia sospechosa— ofrece un terreno perfecto para que la trama avance entre acertijos, pasadizos ocultos y trampas elaboradas. Los directores aprovechan la estética clásica de cuentos de miedo, pero con un estilo animado vibrante y colorido. La mansión se convierte en un personaje por sí misma, cambiando, ocultando y revelando información justo cuando los protagonistas creen haber resuelto el misterio.
Aunque la película se presenta como una aventura divertida, también explora los miedos internos de cada miembro del grupo. ¿Qué pasa cuando tu reputación te persigue incluso cuando intentas ser una buena persona? ¿Cómo mantienes la calma cuando el mundo parece volverse en tu contra? El filme muestra que el mayor terror no está en los fantasmas, sino en perder la confianza de quienes te apoyan. La lealtad y el compañerismo terminan siendo la clave para resolver el caso.
El desenlace revela que nada es lo que parecía: el “hechizo” detrás de la mansión tiene un origen inesperado, y la resolución mezcla humor, acción y un giro tan creativo como divertido. Los protagonistas salen victoriosos —aunque raspados, asustados y un poco humillados— dejando una vez más claro que, incluso en las situaciones más absurdas, Los Tipos Malos son un equipo como ningún otro. “Los tipos malos: ¿Truco o atraco?” cierra como un especial animado lleno de energía y espíritu festivo, ideal para quienes aman la comedia con un toque de misterio.