
Dirigida por Oliver Park, Ofrenda al demonio (título original: The Offering) es una inquietante película de terror sobrenatural protagonizada por Nick Blood, Emily Wiseman y Allan Corduner. Ambientada en el corazón de una comunidad judía ortodoxa, la cinta combina los elementos clásicos del horror con la tradición mística de la religión hebrea, dando forma a una historia donde el duelo, la culpa y las creencias chocan con fuerzas ancestrales. Park logra crear una atmósfera tensa y claustrofóbica que mezcla el drama familiar con el terror espiritual.
La trama sigue a Arthur (Nick Blood), un hombre que regresa a la funeraria de su padre, Saul (Allan Corduner), junto a su esposa embarazada Claire (Emily Wiseman), con la intención de reconciliarse tras años de distanciamiento. Sin embargo, lo que debía ser un reencuentro familiar se transforma en una pesadilla cuando el cuerpo de un anciano es traído para su preparación fúnebre. En el cadáver se oculta un antiguo demonio de la mitología judía, el Abyzou, un espíritu maligno que roba a los niños por nacer. A partir de ese momento, una serie de sucesos paranormales comienzan a atormentar a la familia, revelando secretos que habían permanecido enterrados.
Nick Blood encarna a un protagonista dividido entre la razón y la superstición, interpretando con realismo su conflicto interior. Emily Wiseman aporta una gran carga emocional al papel de Claire, convirtiéndose en el centro del horror con una actuación vulnerable y creíble. Allan Corduner, por su parte, da solidez al relato como el padre devoto y atormentado, cuya fe es puesta a prueba ante lo inexplicable. La interacción entre los tres actores sostiene el drama humano que subyace bajo la historia de terror.
Oliver Park utiliza un enfoque visual cargado de sombras, tonos fríos y luces cálidas que evocan tanto lo sagrado como lo profano. La dirección de arte combina elementos de la tradición judía —como los textos cabalísticos, los símbolos protectores y las oraciones en hebreo— con la estética del cine de terror clásico. La cámara se mueve con lentitud, generando tensión a través del silencio y los pequeños detalles, más que con sustos predecibles. El resultado es una atmósfera opresiva que recuerda a títulos como El rito o La posesión, pero con una identidad propia.
La banda sonora de Christopher Young y Christopher Young Jr. combina música sacra con disonancias inquietantes. Los coros religiosos se funden con tonos graves y perturbadores, reforzando la dualidad entre lo divino y lo demoníaco. El diseño sonoro —crujidos, susurros y rezos distorsionados— juega un papel fundamental en la creación del miedo, haciendo que cada rincón de la funeraria se sienta vivo y amenazante.
Ofrenda al demonio (2022) —The Offering— es una película de terror sólida y atmosférica que se apoya tanto en la mitología judía como en el drama familiar para construir su horror. Oliver Park combina el respeto por las creencias religiosas con un relato de culpa y redención, logrando una historia que asusta y conmueve por igual. Con su ambientación detallada, actuaciones convincentes y un tono sombrío pero espiritual, la película se convierte en una ofrenda al cine de terror clásico que demuestra que los demonios más temibles pueden surgir de nuestras propias raíces.