
Dirigida por Brian Levant y estrenada en 2009, Scooby-Doo: Comienza el misterio funciona como una historia de origen que muestra cómo Daphne, Velma, Fred, Shaggy y Scooby-Doo se conocen por primera vez y forman el equipo de detectives juveniles más querido de la cultura pop. Ambientada en la escuela secundaria Coolsville High, la película combina comedia, aventura y un toque de nostalgia mientras los protagonistas se unen para resolver una serie de sucesos extraños relacionados con un monstruo que aparece en su escuela, causando pánico entre profesores y estudiantes.
La historia se enfoca en cómo cinco jóvenes completamente diferentes terminan convirtiéndose en un equipo. Fred, deportista seguro de sí mismo; Daphne, popular y decidida; Velma, brillante e introvertida; Shaggy, distraído pero con un corazón enorme; y Scooby, el gran danés miedoso y adorable que roba cada escena. Al principio, cada uno sigue su propio camino, pero cuando el misterio crece y el miedo se apodera de la escuela, sus habilidades individuales los llevan inevitablemente a unirse. La película retrata este proceso con humor, torpeza y mucha calidez.
El antagonista de la historia aparece como una criatura oscura que acecha los pasillos, generando rumores y caos entre los estudiantes. Aunque la amenaza parece sobrenatural, el filme sigue la esencia clásica de Scooby-Doo: pistas falsas, sustos inesperados y giros que apuntan a distintos sospechosos antes de la revelación final. La presencia del monstruo sirve para unir al grupo, obligándolos a trabajar juntos incluso antes de confiar realmente los unos en los otros.
Como toda producción enfocada en los primeros años de Mystery Inc., el tono es más ligero y familiar. Shaggy y Scooby ofrecen la mayoría de los momentos cómicos, desde persecuciones ridículas hasta malentendidos adorables, mientras Daphne y Fred aprenden a equilibrar su orgullo con la responsabilidad. Velma, por su parte, representa la inteligencia que mantendrá unido al equipo en futuros misterios. Cada personaje aporta una pieza del futuro grupo legendario.
La película destaca por mostrar el origen emocional del equipo: cómo la amistad se convierte en la fuerza que los impulsa a enfrentar peligros y resolver enigmas. Más allá del misterio, la historia reflexiona sobre la importancia de confiar, comunicarse y valorar las diferencias que hacen único a cada integrante. Su tono cálido y juvenil la convierte en una entrada perfecta para nuevos fans y un regalo nostálgico para quienes crecieron con el grupo.
Scooby-Doo: Comienza el misterio (2009) ofrece una mirada encantadora y divertida al origen de Mystery Inc., manteniendo el espíritu clásico de la franquicia. Con humor, compañerismo y un misterio que captura la esencia de las historias originales, esta película celebra el inicio de una amistad que ha acompañado a generaciones enteras. Una obra ligera y entrañable que demuestra que ningún misterio es demasiado grande cuando el equipo está unido.