
Dirigida por Jared Hess y Lynn Wang, la película se titula originalmente Thelma the Unicorn y se estrenó en 2024. La historia sigue a Thelma, una poni de granja que lleva una vida tranquila y sencilla, soñando con encontrar su voz y compartirla con el mundo. Un accidente fortuito la pinta de rosa, la “convierte” en unicornio brillante y la catapulta a la fama como estrella internacional. Pero lo que en apariencia es el cumplimiento de su sueño pronto revela un precio inesperado: identidad perdida, amistad traicionada y la presión de ser lo que otros quieren que seas.
Thelma empieza queriendo cantar y sólo quiere que la escuchen; no tiene interés en ser otra cosa que ella misma. Pero cuando el mundo le dice “sé unicornio, no poni”, acepta una transformación externa que le promete éxito. La película muestra cómo ese cambio externo puede dañar el sentido interno de identidad: ¿vale la pena brillar si ya no eres tú? Thelma debe decidir si su valor está en la fama o en la voz que llevaba dentro, así como descubrir quiénes la apoyan de verdad.
Al entrar en el mundo del pop y los focos, Thelma conoce el brillo superficial, el aplauso fácil y los contratos que encierran más que liberan. Sus amigos de siempre —Otis el burro y Reggie la llama— se quedan al margen del escenario, recordándole que la gratitud y la lealtad no se miden en flashes. La historia funciona como sátira ligera de la industria del entretenimiento: el brillo es tentador, pero la autenticidad cuesta conservarla. Y para Thelma, la verdadera victoria será cantar como poni, no como unicornio impuesto.
El film combina animación moderna y colorida con canciones pegadizas que acompañan la evolución de Thelma de la granja al escenario mundial. Los escenarios cambian de trote tranquilo a giras, reflectores y alfombras rojas, mientras la música articula su camino interior: de duda, ambición y rescate de su esencia. Aunque está orientada al público infantil y familiar, el relato deja huellas para los mayores: la pregunta sobre qué sacrificamos por brillar y cuántos dejamos atrás en el camino.
La película plantea que los sueños son valiosos, pero que no deben costar la pérdida de quienes somos. Thelma aprende que el glamour puede convertirse en jaula, y que la amistad y la voz propia merecen más que un contrato. Los niños y las familias verán en ella una aventura divertida con colores y canciones, pero también una historia sobre asumir la voz propia, reconocer el valor de quienes nos acompañan y elegir brillar siendo auténticos.
Telma: La unicornio es ideal para espectadores de todas las edades que buscan animación alegre, música entretenida y un mensaje positivo sobre identidad y autenticidad. No es sólo “hacerte famoso”, sino “ser tú” el que brilla. Una historia encantadora que recuerda que el mejor brillo es el reflejo de tu verdadero yo.