
Dirigida por Brandon Vietti y estrenada en 2024 con el título original Watchmen: Chapter I, esta adaptación animada retoma la esencia oscura, crítica y profundamente humana de la novela gráfica de Alan Moore y Dave Gibbons. Con una estética fiel al material original y un enfoque narrativo que profundiza en los traumas, secretos y contradicciones de sus protagonistas, la película marca el inicio de una reinterpretación moderna sobre poder, identidad y el precio de ser un vigilante en un mundo que ha perdido la esperanza.
El relato se sitúa en una realidad alternativa donde los vigilantes han sido desmantelados por leyes que criminalizan su existencia. Cada personaje vive atrapado entre lo que fueron y lo que se les permite ser. La película captura la sensación de decadencia moral: ciudades grises, violencia descontrolada y una sociedad que se aferra a una frágil idea de orden. En este mundo fracturado, la desaparición de un antiguo héroe desencadena una investigación que expone conspiraciones tan profundas como perturbadoras.
Rorschach se convierte en la columna vertebral emocional de esta primera parte. Su mirada radical, su moral inquebrantable y su incapacidad para aceptar la ambigüedad lo transforman tanto en investigador como en amenaza. La película muestra su vida en los márgenes: la violencia cotidiana, su pasado traumático y el código inflexible que lo separa incluso de aquellos que alguna vez fueron sus aliados. Su diario, presente a lo largo de la trama, actúa como un eco inquietante que anticipa el colapso por venir.
La historia reconstruye la figura del Comediante a través de flashbacks que revelan su impacto —y su sombra— en el equipo original. Héroe para algunos, monstruo para otros. Su vida refleja la decadencia de las instituciones y el abuso de poder disfrazado de patriotismo. Cada recuerdo es un golpe directo a la ilusión de justicia, mostrando cómo alguien capaz de atrocidades pudo convertirse en emblema nacional. Su muerte no solo abre la investigación: es un presagio del derrumbe moral de todo un sistema.
La película profundiza en las vidas rotas de los antiguos héroes: amores frustrados, decisiones que dejaron cicatrices y un intento constante de reconciliar quiénes fueron con quiénes son ahora. La tensión entre lo público y lo íntimo se convierte en un tema clave. Estas historias humanas —frágiles, dolorosas y contradictorias— dan profundidad emocional a la trama, convirtiendo a los personajes en figuras complejas que cargan más culpa que gloria.
El final del capítulo deja la investigación en un punto crítico, revelando que la muerte del Comediante es apenas la punta de un plan que amenaza el equilibrio mundial. Las últimas escenas, oscuras y silenciosas, marcan el tono de lo que vendrá: un conflicto moral que desafiará no solo a los vigilantes, sino al mundo entero. “Watchmen: Capítulo 1” concluye como un inicio contundente: una historia que no teme adentrarse en lo incómodo y que promete un desenlace tan devastador como inevitable.