






Ms. Marvel es una serie que se aleja del tono solemne del Universo Marvel para abrazar una energía juvenil, colorida y profundamente humana. En el centro de la historia está el proceso de crecer sin encajar del todo, de admirar a los héroes mientras se intenta construir una identidad propia. La serie utiliza el entusiasmo y la imaginación como lenguaje para hablar de algo universal: la necesidad de sentirse visto y aceptado.
A lo largo de la serie, el heroísmo no se presenta como una carga épica, sino como un descubrimiento gradual. Los poderes son importantes, pero no lo son todo. Ms. Marvel pone el foco en la familia, la cultura y las raíces, mostrando cómo el pasado y las tradiciones influyen en la forma en que una persona se define a sí misma. La historia celebra la diversidad sin convertirla en discurso, integrándola de forma natural en el relato.
Con un tono optimista y cercano, la serie demuestra que ser héroe también significa aprender a quererse, aceptar las propias inseguridades y atreverse a ocupar un espacio en el mundo, incluso cuando parece que no fue pensado para ti.