
















Creada por Craig Mazin y Neil Druckmann, The Last of Us es una de las series más impactantes de la televisión moderna porque utiliza el apocalipsis solo como telón de fondo. La historia no se centra únicamente en una infección que destruyó al mundo, sino en lo que ocurre cuando las personas deben seguir viviendo sin reglas claras, sin justicia y con el peso constante de la pérdida.
A lo largo de toda la serie, el eje principal es el amor en sus formas más peligrosas: el amor que protege, el que consume y el que empuja a tomar decisiones irreversibles. La narrativa no ofrece héroes puros ni villanos absolutos, sino personajes marcados por el dolor, que sobreviven como pueden en un mundo donde cada elección tiene consecuencias. The Last of Us no busca consolar al espectador, sino enfrentarlo a preguntas incómodas sobre hasta dónde llegaríamos para no quedarnos solos.