
Dirigida por Ari Aster, Beau tiene miedo (título original: Beau Is Afraid) es una odisea psicológica y existencial protagonizada por Joaquin Phoenix. Tras el éxito de Hereditary (2018) y Midsommar (2019), Aster lleva su estilo a un extremo más introspectivo y delirante, combinando comedia negra, drama familiar y horror surrealista. La película es un retrato monumental del miedo, la culpa y la opresión materna, donde la realidad y la locura se funden en un viaje tan perturbador como hipnótico.
La historia sigue a Beau Wassermann (Joaquin Phoenix), un hombre solitario y paranoico que vive atrapado por sus ansiedades y una relación enfermiza con su madre dominante, Mona (Patti LuPone). Cuando su madre muere de manera repentina, Beau emprende un extraño y caótico viaje para asistir a su funeral. Lo que comienza como una simple travesía se transforma en un descenso a un mundo plagado de peligros, recuerdos reprimidos y símbolos de culpa. A medida que avanza, la línea entre lo real y lo imaginario se difumina, revelando los traumas más profundos del protagonista.
Joaquin Phoenix ofrece una interpretación magistral, encarnando la vulnerabilidad, el desconcierto y el sufrimiento con una intensidad desconcertante. Su Beau es un hombre atrapado por la ansiedad, incapaz de enfrentar el mundo ni a sí mismo. Patti LuPone deslumbra como Mona, una figura materna tan manipuladora como trágica. El elenco incluye a Amy Ryan, Nathan Lane y Parker Posey, quienes aportan momentos de extrañeza y humor dentro del caos.
Ari Aster despliega su visión más ambiciosa, creando una experiencia cinematográfica que mezcla realismo grotesco con fantasía simbólica. La fotografía de Pawel Pogorzelski transforma los espacios cotidianos en escenarios distorsionados por la ansiedad: calles hostiles, casas laberínticas, selvas imposibles. Cada escena está cargada de significado psicológico y estética meticulosa, con ecos del teatro, la animación y el cine onírico. La puesta en escena se convierte en un espejo del caos mental de su protagonista.
La música de Bobby Krlic (The Haxan Cloak) acompaña la narrativa con un tono inquietante y melancólico. Las cuerdas disonantes, los coros distorsionados y los silencios prolongados amplifican la sensación de desasosiego. La banda sonora no solo guía las emociones del espectador, sino que acentúa el carácter tragicómico de la historia, donde el terror y el absurdo coexisten en un mismo plano.
Beau tiene miedo (2023) —Beau Is Afraid— es una experiencia cinematográfica única: excesiva, desconcertante y profundamente personal. Ari Aster rompe las convenciones del cine de terror para crear una fábula sobre la culpa, el miedo a la madre y la imposibilidad de escapar del pasado. Con una duración extensa y un estilo cargado de simbolismo, la película exige al espectador sumergirse en la mente de un hombre dominado por el pánico y la autodestrucción. Una obra inclasificable, tan brillante como incómoda, que redefine los límites del cine psicológico contemporáneo.