
Dirigida por Moritz Mohr y estrenada internacionalmente con el título original Boy Kills World en 2023, esta película presenta un torbellino de acción hiperestilizada, humor oscuro y una estética que combina violencia extrema con una energía casi frenética. La historia sigue a Boy, un joven sordo y mudo marcado por la tragedia: su familia fue asesinada por un régimen corrupto que controla la ciudad con brutalidad y propaganda. Guiado por la voz interior de un videojuego —producto de su imaginación— y entrenado por un misterioso mentor, Boy se embarca en una misión de venganza total que lo enfrenta a fuerzas militares, asesinos implacables y un pasado que no puede olvidar.
Boy es un protagonista que no necesita palabras para transmitirlo todo. Su lenguaje corporal, su mirada y la intensidad con la que se mueve revelan un dolor que se transformó en motor de supervivencia. Mohr lo presenta como un guerrero casi mitológico, pero profundamente roto por dentro, persiguiendo respuestas que tal vez no sanarán nada. Su lucha no es solo contra un sistema inhumano, sino contra los ecos de su propia mente que le recuerdan quién fue, quién perdió y en qué se ha convertido. Esta dualidad —entre la venganza y la identidad— sostiene la emoción de la película.
El universo de Contra todos se siente como una mezcla entre videojuego, caricatura violenta y distopía cruda. Todo está exagerado: los colores, los villanos, la propaganda, incluso la manera en que se filma la sangre y la destrucción. Moritz Mohr aprovecha esta estilización para diferenciar la película de cualquier otro thriller de venganza, creando una atmósfera donde lo absurdo y lo brutal conviven sin contradicción. Es un mundo donde nadie está a salvo y cada rincón esconde enemigos que parecen sacados de una mente desbordada por el trauma y la rabia.
Uno de los mayores atractivos es la acción: rápida, ruidosa, caótica y filmada con una creatividad que no teme arriesgarse. Las peleas cuerpo a cuerpo, las armas improvisadas y el uso constante del movimiento convierten cada secuencia en una coreografía violenta que mantiene la adrenalina al máximo. Mohr mezcla humor negro con combates intensos, logrando que incluso los momentos más grotescos tengan carácter y personalidad. Es una experiencia física, visual y sensorial que se vive más que se observa.
Aunque la película está llena de humor surrealista y violencia estilizada, también explora la fragilidad emocional del protagonista. Boy avanza movido por una misión que cree absoluta, pero a medida que se acerca a la verdad, la historia revela heridas emocionales mucho más profundas que cualquier golpe o bala. La película se pregunta qué queda de una persona cuando su vida se sostiene exclusivamente en la necesidad de vengarse. ¿Puede haber redención? ¿Puede haber futuro? O la violencia es lo único que queda cuando todo lo demás fue arrebatado.
Contra todos (2023) es un espectáculo visceral que mezcla cine de acción extremo con una sensibilidad oscura y personal. Su estilo, su construcción de mundo y su protagonista silencioso crean una experiencia explosiva e inolvidable. Es una película ideal para quienes buscan adrenalina pura, personajes atormentados y un universo exagerado donde cada escena late con energía y furia. Una historia que golpea, sacude y no deja indiferente.