
Antes del boom moderno del género de superhéroes, Daredevil (2003) presentó una adaptación oscura y estilizada del mítico personaje de Marvel. Dirigida por Mark Steven Johnson y protagonizada por Ben Affleck, la película ofrece una mirada intensa a la vida de un héroe que lucha tanto con criminales como con sus propios demonios.
La historia sigue a Matt Murdock, un abogado ciego que, tras un accidente en su infancia, obtiene sentidos hiperdesarrollados. De día, defiende a los inocentes en los tribunales; de noche, se convierte en Daredevil, un vigilante que recorre los callejones de Hell’s Kitchen impartiendo justicia. Su doble vida se vuelve cada vez más peligrosa, obligándolo a enfrentar los límites entre la ley y la venganza.
La relación entre Matt y Elektra Natchios (interpretada por Jennifer Garner) aporta un toque emocional a la trama. Entre entrenamientos, tensiones y una conexión casi instantánea, su historia evoluciona hacia un romance marcado por el destino y la tragedia. Elektra se convierte en una pieza clave en el viaje emocional del protagonista.
El filme destaca por la presencia de dos antagonistas que dejaron huella: Kingpin, interpretado con fuerza por Michael Clarke Duncan, y Bullseye, un psicópata letal llevado al extremo por Colin Farrell. Sus escenas aportan intensidad, violencia estilizada y momentos memorables dentro del tono oscuro de la cinta.
La película apuesta por una estética sombría influenciada por el cine de principios de los 2000: música rock, tonos rojos, escenarios lluviosos y secuencias de pelea coreografiadas con un estilo visual distintivo. Aunque algunos efectos han envejecido, la atmósfera gótica mantiene su personalidad propia.
Al estreno, Daredevil recibió críticas mixtas por su tono serio y su estilo exagerado, aunque con el tiempo ha ganado cierto estatus de culto entre fans. La versión del director, más extensa y coherente, es especialmente valorada por profundizar en los personajes y la trama.
Hoy en día, Daredevil (2003) se recuerda como una propuesta arriesgada y distinta, que buscó llevar al cine una historia más oscura y adulta antes de que el género se consolidara. Ideal para quienes disfrutan de películas de superhéroes con un toque retro y un enfoque más dramático.