
Dirigida por Peter Hewitt y estrenada en 2004, Garfield: La película adapta a imagen real el icónico cómic creado por Jim Davis, llevando al famoso gato naranja al centro de un relato lleno de humor, pereza y mucha personalidad. La historia sigue a Garfield, un gato cómodo, sarcástico y amante de la lasaña cuya vida perfecta junto a Jon Arbuckle se ve interrumpida con la llegada de un nuevo integrante: Odie, un perro hiperactivo y cariñoso que rompe la rutina de Garfield y pone a prueba su paciencia. Sin embargo, cuando Odie desaparece tras un incidente con un ambicioso presentador de televisión, Garfield se ve obligado a abandonar su mundo de comodidad para rescatarlo.
Con la voz inconfundible de Bill Murray (en la versión original), Garfield brilla como un protagonista lleno de ingenio y comentarios mordaces. Su vida gira en torno a dormir, comer y evitar cualquier tipo de esfuerzo físico, pero la llegada de Odie lo obliga a enfrentar la posibilidad de compartir su hogar —y la atención de Jon— con alguien más. Aunque se comporta de forma egoísta al principio, su evolución es notable: Garfield descubre que, bajo sus capas de ironía y confort excesivo, guarda un afecto genuino por Odie y por su pequeño mundo.
Odie se convierte en el motor del conflicto y también en la chispa que revela el corazón escondido de Garfield. Su lealtad, su inocencia y su sentido del juego lo convierten en un contraste perfecto para el humor ácido del gato naranja. Cuando es secuestrado por Happy Chapman, un presentador que quiere convertirlo en una estrella televisiva, la película cambia de tono y Garfield pasa de la apatía a la acción, iniciando una misión que jamás pensó emprender.
Garfield abandona su hogar seguro y se adentra en un mundo lleno de humanos, perros, ratas y situaciones ridículas que ponen a prueba su ingenio y su resistencia física. Desde infiltrarse en edificios vigilados hasta enfrentarse a obstáculos absurdos, la película combina comedia familiar con pequeñas dosis de aventura. Todo está planteado para que Garfield descubra, paso a paso, que incluso alguien tan cómodo como él es capaz de hacer cosas extraordinarias cuando realmente le importa alguien.
Jon, interpretado por Breckin Meyer, aporta el toque ingenuo y adorable del relato, mientras que Liz (Jennifer Love Hewitt) añade calidez y un interés romántico ligero que encaja con el tono familiar de la película. Los personajes humanos no compiten con Garfield, sino que le dan el espacio necesario para que su personalidad domine cada escena, equilibrando la historia con humor visual y situaciones de cariño cotidiano.
Garfield: La película (2004) es una aventura que no busca profundidades dramáticas, sino entretener con humor, ternura y un estilo muy acorde al cómic original. Con un protagonista que combina arrogancia encantadora y un corazón más grande de lo que admite, la película ofrece una experiencia divertida para fans del gato más perezoso del mundo y para quienes disfrutan historias ligeras y llenas de momentos memorables. Una adaptación que captura la esencia del personaje y la transforma en un viaje inesperadamente dulce.