
Dirigida por Ji Zhao, La guerra de los dioses (título original: New Gods: Yang Jian) (2022) es una película de animación fantástica que reimagina las leyendas de la mitología china con un estilo moderno, dinámico y visualmente espectacular. La cinta forma parte de un nuevo universo de “dioses renovados”, donde héroes clásicos se mezclan con estética steampunk, ciudades flotantes y magia ancestral. El resultado es una aventura de alto voltaje que combina acción, humor y drama con un fuerte componente visual.
La historia gira en torno a Yang Jian, un antiguo dios ahora venido a menos, que sobrevive como cazador de recompensas navegando entre mortales, espíritus y entidades poderosas. Marcado por un pasado trágico y por errores que lo persiguen, Yang Jian se ha vuelto distante y cínico, pero sigue poseyendo una fuerza extraordinaria y habilidades divinas que lo convierten en una leyenda viviente. Su nuevo trabajo lo coloca nuevamente en el centro de un conflicto que podría alterar el delicado equilibrio entre el mundo humano y el mundo de los dioses.
La trama se complica cuando Yang Jian recibe el encargo de encontrar a una misteriosa joven relacionada con un objeto de poder prohibido. Lo que parece un simple contrato se transforma en un viaje de confrontación personal, ya que esta búsqueda lo obliga a regresar a lugares y recuerdos que prefería olvidar. En el camino, deberá enfrentarse a enemigos poderosos, viejos conocidos y verdades que ponen en duda todo lo que creía sobre sí mismo y sobre la guerra de los dioses.
Uno de los grandes atractivos de La guerra de los dioses es su apartado visual. La animación combina paisajes míticos, tecnología fantástica, templos flotantes y ciudades llenas de neón, creando un universo híbrido entre lo ancestral y lo futurista. Las secuencias de acción están coreografiadas con gran fluidez: batallas aéreas, transformaciones, poderes divinos y peleas cuerpo a cuerpo que aprovechan al máximo el potencial de la animación digital, ofreciendo imágenes impactantes y llenas de energía.
La película explora la relación entre dioses, espíritus y mortales, presentando un mundo donde las viejas deidades ya no son intocables y sus decisiones tienen consecuencias reales sobre quienes viven abajo. Intrigas, traiciones y alianzas inesperadas se entrelazan mientras diferentes facciones buscan controlar el poder que podría inclinar la balanza de esta nueva “guerra de los dioses”. En este contexto, Yang Jian debe decidir si seguirá siendo un simple mercenario o si volverá a asumir la responsabilidad de un verdadero héroe.
Aunque la película está cargada de acción, también incorpora toques de humor y momentos emotivos que humanizan a sus personajes. Yang Jian no es un protagonista perfecto: comete errores, duda y se culpa por su pasado, lo que lo hace más cercano y complejo. Los personajes secundarios —compañeros de viaje, aliados inesperados y rivales con sus propios motivos— aportan dinamismo y mantienen la historia ágil y entretenida.
La guerra de los dioses (2022) es una propuesta ideal para quienes disfrutan de la animación fantástica con grandes dosis de acción, mundos ricos en detalles y reinterpretaciones modernas de mitos clásicos. Con su espectacular apartado visual, su ritmo enérgico y un protagonista marcado por la culpa y la redención, la película se consolida como una aventura épica que demuestra el gran momento que vive la animación de fantasía procedente de Asia.