
Dirigida por Ben Wheatley, Megalodón 2: El gran abismo (título original: Meg 2: The Trench) es la secuela del exitoso blockbuster de 2018 y vuelve a colocar a Jason Statham al frente de una aventura acuática que combina acción, supervivencia y monstruos prehistóricos. La cinta expande el universo del primer filme con escenas más espectaculares, nuevos depredadores y una exploración más profunda —literal y visualmente— del océano.
La historia sigue a Jonas Taylor (Jason Statham), quien ahora forma parte de un equipo internacional especializado en investigar las regiones más profundas y peligrosas del océano. Lo que comienza como una expedición científica rutinaria se convierte en un desastre total cuando un accidente deja al grupo atrapado en The Trench, una gigantesca fosa donde habitan criaturas que desafían cualquier explicación. Además de los temidos megalodones, se revelan otros depredadores aún más feroces y desconocidos.
Mientras el equipo intenta escapar del abismo, descubren que no solo deben enfrentarse a criaturas gigantescas, sino también a un grupo de mercenarios que intenta explotar los recursos del océano para obtener beneficios económicos. La combinación de enemigos humanos y bestias prehistóricas transforma la misión en una carrera contrarreloj donde cada decisión puede significar el fin de la humanidad… o su supervivencia.
Jason Statham regresa con su característico estilo de héroe duro, decidido y con un toque de humor seco que equilibra la tensión constante. Wu Jing aporta fuerza, carisma y un aire heroico que complementa la acción del protagonista. Shuya Sophia Cai retoma su papel como Meiying, esta vez más madura, curiosa y valiente, aportando un vínculo emocional que da humanidad al caos acuático. El resto del equipo ofrece una mezcla de humor, dramatismo y camaradería que mantiene el ritmo entretenido.
Ben Wheatley apuesta por escenas más grandes y audaces que en la primera película: persecuciones submarinas, ataques sorpresa desde las profundidades y enfrentamientos entre humanos y criaturas gigantes que llenan la pantalla de adrenalina. La fotografía aprovecha la oscuridad del océano profundo para crear momentos tensos, mientras que la superficie ofrece secuencias llenas de color, caos y destrucción masiva. La sensación de peligro es constante, pero también lo es la diversión.
La película no pretende ser científica ni completamente seria; su objetivo es ofrecer un espectáculo veraniego lleno de criaturas enormes, humor ligero y momentos exagerados que funcionan dentro de su propio tono. Su mezcla de acción desbordada y fantasía marina la convierte en una opción ideal para quienes disfrutan del cine de monstruos y las aventuras explosivas.
Megalodón 2: El gran abismo (2023), o Meg 2: The Trench, añade más criaturas, más acción y más locura a la fórmula original, convirtiéndose en una secuela entretenida que sabe exactamente lo que quiere ofrecer: diversión, intensidad y tiburones gigantes en su máxima expresión.