La primera temporada se sitúa en un periodo anterior a los hechos conocidos, explorando cómo Derry comienza a hundirse lentamente en una espiral de violencia y desapariciones. El foco está puesto en la infancia, en ese momento frágil donde el miedo se percibe con claridad, mientras los adultos se refugian en la negación.
La temporada avanza revelando cómo el terror se manifiesta de formas distintas según cada víctima, adaptándose a sus miedos más profundos. No se trata solo de una criatura, sino de una fuerza que entiende la debilidad humana y la explota sin piedad. Las relaciones familiares, la escuela y la vida cotidiana se convierten en escenarios de tensión constante.
El cierre de la temporada deja una sensación inquietante y cíclica. IT: Bienvenidos a Derry establece que el mal no necesita conquistar la ciudad: ya forma parte de ella. Mientras el miedo sea ignorado, Derry seguirá siendo el lugar donde el horror siempre vuelve a empezar.







