La primera temporada introduce un mundo donde los superhéroes están completamente fuera de control. Tras una tragedia personal, un grupo de personas comunes decide enfrentarse a ellos, descubriendo rápidamente que el verdadero enemigo no es un individuo aislado, sino una estructura que protege a los más poderosos.
La temporada se construye desde el shock y la desilusión. Cada revelación destruye la idea clásica del heroísmo y expone una realidad donde la fama y el dinero justifican cualquier atrocidad. Los personajes avanzan impulsados por la rabia y la necesidad de venganza, sin saber aún el precio que deberán pagar.
El cierre deja claro que enfrentarse al poder absoluto implica perder la inocencia y aceptar que no todos los combates pueden ganarse limpiamente.







